Boletín | CDE-PRI Guerrero 28 de abril de 2026, 14:20 Hrs.
EL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PRI HA PRESENTADO INICIATIVAS PARA FOMENTAR LA LECTURA
* El compromiso del PRI es hacer de la lectura una política pública permanente, señala porque un pueblo que no lee no está preparado para exigir y transformar su realidad, por eso leer no es solo por conocimiento, si no por libertad, señala Bravo Abarca.
Tras afirmar que leer no es un lujo ni una actividad secundaria y ante una era dominante de pantallas digitales, el Grupo Parlamentario del PRI ha presentado iniciativas de ley para fomentar la lectura priorizando a la niñez y juventud de Guerrero.
Con motivo del Día Mundial del Libro el pasado 23 de abril, el Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI, Alejandro Bravo Abarca en tribuna señaló que, en una época dominada por pantallas, inmediatez y sobreinformación, la lectura está siendo desfasada, por lo que recalcó que no puede haber igualdad real mientras el acceso a los libros y al conocimiento siga siendo un privilegio y no un derecho.
"Promover la lectura implica tomar decisiones públicas: fortalecer bibliotecas, garantizar libros en las escuelas y llevar la cultura a cada comunidad, especialmente a las más rezagadas", expresó.
Precisó que leer no es solamente un excelente hábito; si no una herramienta de libertad, porque a través de los libros, las personas no solo adquieren conocimientos, sino que desarrollan pensamiento crítico, imaginación, empatía y una voz propia.
Sin embargo, señaló que en los últimos años este ejercicio ha ido perdiendo terreno frente a las nuevas tecnologías.
"No se trata de no usar la tecnología. Sería absurdo negar sus beneficios. Hoy tenemos acceso a información como nunca antes en la historia. Pero una cosa es consumir información, y otra muy distinta es comprenderla, analizarla y transformarla en conocimiento. Y ahí es donde la lectura profunda y reflexiva, que nos ofrecen los libros sigue siendo insustituible. Las redes sociales, los videos cortos y el consumo inmediato han reducido nuestra capacidad de concentración. Nos hemos acostumbrado a leer fragmentos, titulares, mensajes breves. Y poco a poco, sin darnos cuenta, hemos dejado de entrenar nuestra mente para sostener una idea compleja, para cuestionar, para imaginar más allá de lo evidente", expresó.
Bravo Abarca dio a conocer que en promedio los mexicanos leen 3.7 libros al año, y solo el 2% de la población tiene como hábito permanente la lectura, lo cual implica el riesgo de formar jóvenes con acceso a mucha información, pero con pocas herramientas para interpretarla, que pueden navegar el mundo digital, pero que tienen dificultades para comprender su propio entorno.
Tras lo anterior, recalcó que el Grupo Parlamentario del PRI ha buscado la manera de fomentar la lectura priorizando a la niñez y la juventud presentado iniciativas de ley, por que leer no es un lujo ni una actividad secundaria: es una necesidad urgente, una responsabilidad compartida entre familias, escuelas, instituciones y sociedad, porque leer debe dejar de verse como una obligación escolar y comenzar a vivirse como un derecho y un placer.
Enseguida dijo que es necesario acercar los libros de manera más humana, más cercana, más significativa, espacios donde leer sea un acto libre, no impuesto, donde una niña o un joven pueda descubrir que en un libro también puede encontrarse a sí mismo.
"Hoy debemos comprometernos a recuperar el valor de la lectura en un mundo que constantemente nos distrae de ella. Hablar de lectura es hablar de justicia social. No puede haber igualdad real mientras el acceso a los libros y al conocimiento siga siendo un privilegio y no un derecho. Promover la lectura implica tomar decisiones públicas: fortalecer bibliotecas, garantizar libros en las escuelas y llevar la cultura a cada comunidad, especialmente a las más rezagadas", sostuvo.
Y añadió que el compromiso es? hacer de la lectura una política pública permanente, porque un pueblo que lee no solo está informado, está preparado para participar, exigir y transformar su realidad. Porque un país que no lee, es un país que difícilmente cuestiona. Y un país que no cuestiona, es un país que limita su propio futuro, por lo que convocó a hacer de la lectura una prioridad, no solo por cultura, sino por conciencia, no solo por conocimiento, sino por libertad.